El proceso terapéutico
Empezar terapia es un paso valiente. Pero una vez que estamos en ella, surge la pregunta inevitable: ¿Cuánto tiempo tomará notar mejoras? Y, si los avances no llegan, ¿cuándo es momento de cambiar de terapeuta?
Los estudios más recientes en psicoterapia nos ofrecen pistas clave sobre cómo medir el progreso y cuándo replantear nuestro enfoque.
Claves para notar cambios en terapia
Un estudio de Steffen y Anderson (2025) sugiere que la efectividad de la terapia depende en gran medida de la relación terapéutica y la forma en que procesamos emocionalmente nuestras experiencias. Su investigación enfatiza que nuestra evaluación inicial de los eventos es más emocional que racional. Esto significa que, para notar cambios en terapia, no solo debemos «entender» nuestras emociones, sino también sentirlas y procesarlas de manera diferente.
Entonces, ¿cuándo deberíamos notar cambios? Los expertos indican que muchas personas comienzan a experimentar mejoras entre la tercera y sexta sesión. Sin embargo, para problemas más arraigados, el proceso puede tomar entre tres y seis meses.
Un segundo estudio de McCallum y Clarke (2025) aporta otra pieza importante al rompecabezas: el contexto social y cultural afecta el impacto de la terapia. En su investigación sobre mujeres negras en formación psicoterapéutica en el Reino Unido, encontraron que muchas personas no avanzan en terapia porque el terapeuta no comprende su realidad cultural o social.
La importancia del idioma en terapia
El lenguaje es clave en el proceso terapéutico. Hablar en nuestra lengua materna no solo facilita la comunicación, sino que también permite expresar pensamientos y emociones con mayor autenticidad. Algunos estudios sugieren que trabajar en un idioma no nativo puede dificultar el acceso a recuerdos profundos y experiencias emocionales significativas.
Además, el idioma refleja la cultura y las experiencias del paciente. Ciertas palabras y expresiones tienen significados emocionales únicos que pueden perderse en la traducción, afectando la conexión con el terapeuta. Si sientes que hay una barrera idiomática en tu proceso terapéutico, buscar un profesional que hable tu idioma puede marcar una gran diferencia.
Un estudio de Dixon (2025) sobre terapia con familias racializadas encontró que adaptar la terapia a la identidad cultural mejora significativamente los resultados. Estudios recientes subrayan que trabajar en un idioma no nativo puede dificultar el acceso a recuerdos profundos y conexiones emocionales esenciales para el proceso de sanación.
Beneficios de la Terapia en el Idioma Materno
- Mayor Fluidez Emocional: La capacidad de expresarse en el idioma en el que pensamos y soñamos promueve una narrativa más rica y auténtica de nuestras experiencias.
- Reducción de la Ansiedad Lingüística: Al eliminar la presión de traducir pensamientos, el paciente puede concentrarse plenamente en sus emociones.
- Validación Cultural: Reconocer el contexto cultural del paciente fortalece la alianza terapéutica y fomenta la confianza.
La importancia del idioma se magnifica en situaciones de trauma o experiencias altamente emocionalmente cargadas. En estos casos, acceder al idioma de la infancia puede desbloquear recuerdos y sensaciones que permanecen inaccesibles en un idioma aprendido posteriormente.
En resumen, hacer terapia en el idioma en el que el paciente se siente más cómodo no solo optimiza la comunicación, sino que también honra su identidad y facilita una sanación más integral.
¿Cuándo es momento de cambiar de terapeuta?
- No sientes conexión
La relación terapéutica es fundamental. Si después de unas cuantas sesiones sientes que no puedes ser completamente abierto/a con tu terapeuta, o si no sientes empatía de su parte, es momento de considerar un cambio. - No hay progreso después de varias sesiones
Si después de seis sesiones no notas cambios o el enfoque del terapeuta no resuena contigo, podría ser que necesites alguien con un enfoque diferente. - Tu terapeuta no se actualiza
La psicoterapia es un campo en constante evolución. Si tu terapeuta sigue aplicando técnicas obsoletas sin considerar nuevos enfoques, podrías estar perdiendo oportunidades de mejorar. - No hay objetivos claros
La terapia efectiva tiene dirección. Según Alfuqaha (2025), los mejores resultados en terapia se obtienen cuando los pacientes sienten que hay un propósito en cada sesión.
Conclusión: ¿Cuántas sesiones son necesarias?
Los estudios indican que los primeros signos de mejora suelen aparecer entre la tercera y sexta sesión. Para problemas más profundos, puede tomar tres a seis meses ver avances significativos. Pero si después de unas cuantas sesiones sientes que no hay conexión, progreso o dirección, puede ser hora de buscar otro terapeuta.
La terapia es un proceso dinámico. No se trata solo de encontrar un profesional con credenciales, sino de hallar alguien que realmente te acompañe y ayude en tu proceso de autoconocimiento y sanación.
Fuentes
- Steffen, P. R., & Anderson, T. (2025). Primary Appraisal is Affective not Cognitive: Exploring a Revised Transactional Model of Stress and Coping. Applied Psychophysiology and Biofeedback.
- McCallum, M., & Clarke, V. (2025). Exploring Black Women’s Experiences in Psychotherapeutic Training and Practice in the UK. Counselling and Psychotherapy Research.
- Dixon, S. (2025). Useful Consideration for Culture-Infused Counselling When Working with Racialized Families of Faith. ResearchGate.
- Alfuqaha, O. A. (2025). Examining the Relationships Between Existential Fulfilment, Professional Quality of Life, and Self‐Efficacy Among Counsellors, Physicians, and Nurses in Healthcare. Counselling and Psychotherapy Research.
Texto y foto: Nicoleta Casangiu


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