El trastorno de estrés agudo (TEA) es una reacción psicológica intensa que ocurre tras un evento traumático y que puede afectar profundamente la capacidad de una persona para funcionar en su día a día. Aunque muchas veces se asocia con eventos catastróficos como accidentes o desastres naturales, el estrés laboral intenso y prolongado también puede desencadenar este trastorno, especialmente en profesiones de alta demanda emocional, como el cuidado de la salud, los servicios de emergencia y la docencia.
Aquí exploramos qué es el TEA, cómo afecta a los trabajadores y por qué la terapia de desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR) es una intervención eficaz, junto con otras estrategias terapéuticas recomendadas.
¿Qué es el trastorno de estrés agudo?
El TEA se caracteriza por síntomas que aparecen en las primeras cuatro semanas tras un evento traumático, como accidentes laborales, violencia o exposición a situaciones de alta presión emocional. Sus principales manifestaciones incluyen:
- Reexperimentación del evento traumático, como flashbacks o pesadillas.
- Evitar estímulos asociados al evento, como lugares o conversaciones relacionadas.
- Hiperactivación, con irritabilidad, insomnio y sensación de peligro constante.
- Sensación de desconexión emocional, como entumecimiento o sensación de irrealidad.
Si no se interviene, el TEA puede evolucionar hacia un trastorno de estrés postraumático (TEPT) o agravar otros problemas psicológicos como la ansiedad y la depresión.
Intervenciones psicológicas recomendadas
La atención psicológica temprana es crucial para mitigar los síntomas del TEA y evitar complicaciones. Aquí destacamos las intervenciones más efectivas, destacando la efectividad de la terapia EMDR en estos casos.
1. Terapia EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares)
La terapia EMDR se ha consolidado como una de las herramientas más eficaces para tratar traumas agudos. Este enfoque trabaja directamente sobre la forma en que el cerebro almacena los recuerdos traumáticos, permitiendo que sean procesados y desensibilizados mediante movimientos oculares guiados mientras la persona evoca el evento traumático.
Beneficios del EMDR en el tratamiento del TEA:
- Rápida reducción de la intensidad emocional asociada a los recuerdos traumáticos.
- Procesamiento adaptativo de las experiencias traumáticas, promoviendo la recuperación.
- Mejora significativa en síntomas como el insomnio, la hiperactivación y la ansiedad.
El EMDR no solo facilita el alivio del malestar, sino que también ayuda a prevenir la cronificación del trauma en trastornos más severos como el TEPT.
2. Terapia cognitivo-conductual (TCC) enfocada en el trauma
La TCC es otra intervención de referencia para el TEA, ayudando a las personas a procesar el trauma mediante técnicas como:
- Reestructuración cognitiva, para modificar pensamientos disfuncionales relacionados con el evento.
- Exposición gradual, para enfrentar los recuerdos y estímulos asociados al trauma de manera segura.
3. Técnicas de manejo del estrés
El aprendizaje de herramientas para gestionar el estrés es esencial en contextos laborales. Estas técnicas incluyen:
- Relajación progresiva y mindfulness, para reducir la hiperactivación.
- Psicoeducación, para entender y manejar las respuestas emocionales al trauma.
4. Terapia de grupo
El apoyo social es un factor protector clave. Participar en grupos terapéuticos permite compartir experiencias, reducir la sensación de aislamiento y aprender estrategias de afrontamiento útiles.
5. Intervenciones organizacionales
El rol de la empresa es fundamental en la prevención y manejo del TEA. Acciones como brindar acceso a servicios psicológicos, implementar pausas laborales y promover una cultura de bienestar mental contribuyen significativamente al proceso de recuperación.
6. Atención farmacológica, si es necesaria
En casos de alta gravedad, puede ser útil complementar la terapia psicológica con medicamentos como ansiolíticos o antidepresivos, siempre bajo supervisión médica.
Una llamada a la prevención
La intervención psicológica temprana no solo alivia el sufrimiento emocional del individuo, sino que también beneficia al entorno laboral. Trabajadores emocionalmente estables son más resilientes y menos propensos al ausentismo. La combinación de terapias como el EMDR, la TCC y el manejo del estrés puede garantizar una recuperación completa y prevenir el desarrollo de problemas más graves.
Promover la salud mental en el lugar de trabajo no es solo un acto de cuidado, sino una inversión en el bienestar colectivo.
Referencias:
- Shapiro, F. (2018). Eye Movement Desensitization and Reprocessing (EMDR) Therapy: Basic Principles, Protocols, and Procedures.
- Bryant, R. A. (2022). «Acute Stress Disorder: Clinical Features and Treatment.» Journal of Anxiety Disorders.
- American Psychiatric Association. (2020). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5th ed.).
Foto: Annie Sprat
Texto: Nicoleta Casangiu


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