¿Qué es el mecanismo de disociación y como reconocerlo?

Foto: Denys Argyriou

Texto: Nicoleta Casangiu

La disociación es un mecanismo de defensa natural que se activa en momentos de estrés extremo, dolor emocional o experiencias traumáticas. Es una estrategia de supervivencia que nos permite desconectarnos de emociones abrumadoras o de recuerdos dolorosos, protegiendo así nuestra psique. Según Bessel van der Kolk (2014), es una forma en la que el cerebro «se adapta a lo insoportable». Sin embargo, cuando la disociación se convierte en un patrón recurrente, puede dificultar nuestra capacidad para vivir plenamente y sentirnos conectados con nosotros mismos y con los demás.

En términos neurobiológicos, Stephen Porges (2011) explica, a través de la Teoría Polivagal, cómo nuestro sistema nervioso puede entrar en un estado de «congelación» o desconexión ante una amenaza, lo que nos lleva a desasociarnos emocional y físicamente de lo que está ocurriendo. Esto nos aísla del dolor, pero también puede hacernos sentir desconectados de la realidad.

¿Cómo se manifiesta la disociación en nuestra vida diaria?

La disociación puede adoptar muchas formas y afectar tanto a nuestra mente como a nuestro cuerpo. Puede presentarse de manera sutil o más evidente, y a menudo se confunde con otras reacciones emocionales o psicológicas.

Si estás tratando de reconocer si estás disociando, hay algunas señales que puedes observar en tu comportamiento y estado emocional. Según Janina Fisher (2017), la disociación puede ser más sutil de lo que parece, pero si aprendes a observarte con más atención, es posible que identifiques estas señales:

  1. Desconexión emocional o «apagón» emocional: Puede ser difícil sentir o identificar emociones, incluso en situaciones que normalmente generarían una respuesta emocional.
  2. Desorientación o confusión: Sentir que no sabes dónde estás, qué estás haciendo o incluso cómo llegaste a donde te encuentras. Esto puede ser especialmente evidente durante momentos de mucho estrés o después de experiencias traumáticas.
  3. Falta de conciencia corporal: Notar que no puedes conectar con las sensaciones de tu cuerpo o que no sientes tus extremidades o el ritmo de tu respiración. En muchos casos, las personas disociadas experimentan una sensación de «separación» de su cuerpo.
  4. Memoria fragmentada: Si de repente no recuerdas algo importante, especialmente cuando está relacionado con emociones fuertes o recuerdos difíciles, esto puede ser una forma de disociación.
  5. Comportamientos desconectados: Tal vez actúas de una manera que no sientes que es “tú”. Es como si estuvieras observando tu vida desde fuera, sin la conexión emocional o física que normalmente tendrías con tus experiencias.

La disociación y el cuerpo

Pat Ogden (2006) y Ruth Lanius (2012) nos enseñan que la disociación afecta no solo a la mente, sino también al cuerpo. Nuestro sistema nervioso, cuando está sobrecargado por experiencias traumáticas o emocionales intensas, puede entrar en un estado de disociación para protegernos del dolor. Esto puede causar rigidez muscular, dolor crónico, o la sensación de que el cuerpo no responde como debería. Es fundamental reconocer cómo la disociación también se presenta en el cuerpo, ya que muchas veces es aquí donde se mantienen las huellas de experiencias no procesadas.

El proceso de integración: restableciendo la conexión con el self

Como señala Bethany Brand (2018), la disociación no es un signo de debilidad, sino de una respuesta adaptativa a experiencias abrumadoras. La sanación comienza cuando podemos ofrecerle al cuerpo y la mente un espacio seguro para procesar lo que fue demasiado en su momento.

Si reconoces señales de disociación en ti mismo, es importante que te acerques con compasión. Traer tu atención al presente, a tu cuerpo y a tus emociones, es el primer paso. Algunas herramientas que pueden ayudarte a empezar a reconectar incluyen:

  • Ejercicios de anclaje y presencia: Traer tu atención al cuerpo puede ayudarte a salir del estado disociativo. Experimenta con tocar objetos a tu alrededor, concentrarte en tu respiración o notar las sensaciones físicas que estás experimentando en el momento.
  • Procesamiento emocional gradual: Permítete sentir las emociones que surjan sin juzgarte. Puedes comenzar con pequeñas emociones y avanzar poco a poco a las más intensas.
  • Buscar acompañamiento terapéutico: La terapia somática, el EMDR y otras formas de terapia que integran el cuerpo y la mente son muy útiles para quienes experimentan disociación. Deb Dana (2018) sugiere que el terapeuta debe crear un ambiente seguro para que puedas empezar a reconectar con tus emociones y sensaciones.

La disociación es una respuesta natural, pero cuando se convierte en un patrón constante, puede interferir con la calidad de vida. No obstante, es plenamente posible procesar y restablecer la conexión emocional. Con paciencia, conciencia y apoyo, puedes integrar estas partes disociadas de ti mismo y volver a vivir en el presente con mayor conciencia y seguridad.

Fuentes

  • van der Kolk, B. (2014). The Body Keeps the Score: Brain, Mind, and Body in the Healing of Trauma. Viking.
  • Porges, S. W. (2011). The Polyvagal Theory: Neurophysiological Foundations of Emotions, Attachment, Communication, and Self-Regulation. Norton & Company.
  • Ogden, P. (2006). Trauma and the Body: A Sensorimotor Approach to Psychotherapy. W. W. Norton & Company.
  • Lanius, R. A. (2012). The Impact of Early Trauma on Brain and Body Development: The Neurobiological Effects of Trauma. In Trauma and Memory: Brain and Body in a Search for the Living Past (pp. 29-52). Norton & Company.
  • Fisher, J. (2017). Healing the Fragmented Selves of Trauma Survivors: Overcoming Internal Self-Alienation. W. W. Norton & Company.
  • Brand, B. L. (2018). Treatment of Trauma-Related Dissociation: A Practical Guide to the Containment of Trauma. Norton & Company.
  • Dana, D. (2018). The Polyvagal Theory in Therapy: Engaging the Rhythm of Regulation. W. W. Norton & Company.

Comments

Deja un comentario

Descubre más desde Nicoleta Casangiu Psicóloga

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo